La saga The Witcher promete revolucionar el género de rol de mundo abierto con su tercera entrega que saldrá para consolas de nueva generación y PC en el primer trimestre de 2015. Y es que la nueva aventura del cazador de monstruos Geralt De Rivia es mucho más grande que sus anteriores entregas en todos los sentidos, con más enemigos, un mundo enorme que podremos explorar con total libertad y muchas más historias. Las nuevas mejoras que ha experimentado este proyecto lo convierten en un perfecto candidato para convertirse en uno de los mejores juegos de rol y fantasía de los últimos años. No es para menos, ya que las novelas del escritor polaco Andrzej Sapkowski se han convertido en todo un exponente del género fantástico que, aunque no goce de la fama de otras sagas como El Nombre del Viento o El Señor de los Anillos. sí que posee una calidad equiparable a la de éstas grandes obras de la literatura.
Ediciones Gigamesh está a punto de publicar ‘Ocúltame entre las tumbas‘, novela de Tim Powers de la que pronto haremos reseña. El libro saldrá el próximo 5 de septiembre pero Gigamesh quiere que uno de los lectores de La Casa De EL pueda tenerlo antes que nadie. Es por ello que ponen a nuestra disposición 1 ejemplar para sortear entre todos los amantes de la literatura. Además este será un ejemplar de edición especial con una variación de portada y además, firmado por el autor, por lo que otorga un valor extra al libro.
Para conseguirlo tenéis tres oportunidades, pudiendo participar en todas ellas:
Mediante nuestra web:
– Como sabéis, tal como pudisteis comprobar en la entrevista que le hicimos recientemente, Tim Powers tiene la costumbre de hacer biografías “secretas” de personajes históricos. En base a esto, si queréis participar mediante la web, tan solo tendréis que dejar un comentario en esta entrada diciendo qué personaje histórico creéis que tiene una vida secreta y por qué.
2º Tras esto, tienes que ir a ESTE ENLACE, darle a “Me gusta” y COMPARTIRLO en la red social.
Mediante Twitter:
1º Tienes que seguirnos en Twitter (a nuestra web y a Ediciones Gigamesh), si no lo has hecho todavía, hazlo mediante ESTE ENLACE y ESTE OTRO.
2º Tras esto, escribe un tuit con el siguiente texto:
@LaCasaDeEL y @EGigamesh sortea 1 ejemplar de #OcúltameEntreLasTumbas y rimaría como Lord Byron por hacerme con él http://www.lacasadeel.net/2014/08/sorteo-de-ocultame-entre-las-tumbas-de-tim-powers.html
El sorteo se realizará el próximo martes 26 de agosto a las 22h, publicando en la web el nombre del ganador, quien deberá ponerse en contacto con nosotros mediante nuestro correo electrónico concursos@lacasadeel.net en un plazo de 48h, enviándonos sus datos para el envío. El sorteo se realizará únicamente en territorio nacional.
Faltan menos de dos meses para el estreno de la tercera temporada de Arrow, y cada vez vamos sabiendo nuevos detalles de la misma. La web Entertainment Weekly ha desvelado un nuevo villano para esta nueva temporada. El nuevo enemigo de Oliver Queen será Komodo, quien estará interpretado por el actor Matt Ward (Tron Legacy). Su aparición en la serie no consistirá sólo en un episodio, sino que será clave en una parte de la temporada.
Según el productor ejecutivo Marc Guggenheim: “Él es el ‘villano de la semana’ para la segunda semana dela serie, peroya verásque la búsquedadel equipo Arrowde élesparte deuna historiade toda la temporada. Vas a saberlo que pasa conKomodo alfinal del episodio, pero quedará mejoratado conlamitologíade toda la temporadade ‘villano–de–la–semana’ en los episodios del pasado.”
Komodo es un personaje muy reciente en la mitología de los cómics de Green Arrow, habiendo hecho aparición en la última etapa del arquero esmeralda creada por Jeff Lemire. En los cómics, Simon Lacroix es un arquero mercenario con habilidades que rivalizan con las de Oliver Queen, y que fue entrenado en el pasado por su padre, Robert Queen.
[note note_color=”#fff9a9″] Después de un trágico accidente, el millonario y playboy Oliver Queen naufraga durante cinco años en una misteriosa isla del Pacífico. Cuando finalmente consigue volver a su casa, en la ciudad de Starling City, sus seres queridos pronto se dan cuenta de que Oliver ha cambiado mucho… aunque ninguno se imagina que al volver se hizo a si mismo la promesa de terminar con los criminales que han llevado a su ciudad a la desesperación y la ruina. Consciente de que como hombre es demasiado vulnerable y que puede poner en peligro a las personas que el importan, decide convertirse en un vigilante justiciero… “Arrow” es el viaje de Oliver Queen para convertirse en Green Arrow .
Protagonizada por Stephen Amell, Katie Cassidy, David Ramsey, Byron Mann, Colin Salmon, Paul Blackthorne, Emily Bett Rickards, John Barrowman, Roger R. Cross y Willa Holland, “Arrow” es la nueva serie de The CW, que va camino de comenzar su tercera temporada. [/note]
El pasado 1 de agosto, mientras Marc J. Miarnau cubría la charla de Patrick Rothfuss (de la que os hablamos aquí), tuve la oportunidad de entrevistar a uno de los escritores de género de más relevancia actual en nuestro país. Hablo del castellonense Emilio Bueso (cuya novela ‘Cenital’ reseñamos hace unos meses), al que habíamos podido escuchar esa mañana en la presentación de ‘Mañana todavía’ (que os reseñamos aquí) y en la de ‘Extraños eones’, publicada por Valdemar.
Entrevista a Emilio Bueso.
LCDE. En la presentación de ‘Extraños eones’ se ha hablado de reinterpretar a Lovecraft. ¿Qué relato de Lovecraft te parece que tiene una imaginería tan vívida que querrías representar en tu obra?
Lovecraft era incapaz de hacer un buen diálogo y no tiene un solo personaje decente en toda su obra. Lo que tenía era la capacidad de escribir como si hubiera visto algunos de los monstruos que se había inventado. Más que de terror, es un escritor aterrorizado. Eso tiene un valor interesante, pero a nivel de prosa escribía como en el s. XIX, con personajes planos. Yo trabajo justo al revés. Creo que funcionan mejor los escritos con sentimiento, que te aporten, te preocupen o te conmuevan. Lovecraft te dejaba pensando en que tal vez la humanidad era una anécdota irrelevante en medio del caos del cosmos y te daba pesadillas espantosas, pero no te trasladaba a una dimensión humana. Se puede tomar lo mejor de lo viejo y de lo nuevo y darle forma. Hay un momento de la biografía de Lovecraft interesante, cuando vuelve a Nueva York y comprende que nadie le dará trabajo, aunque él se considera alguien de gran educación y relevancia social. Tiene que vivir de su mujer, cosa que para un caballero inglés hecho a la antigua era también un oprobio. Con esa sensación de fracaso se vuelve loco como nunca y escribe su relato más demencial: ‘El horror de Red Hook’. Red Hook es un barrio de Nueva York y en ese relato imposible y macabro hay pasajes que te dejan ver a un hombre machacado, que da forma a lo pesadillesco. Ahí se superó de una forma que no hemos vuelto a ver en su obra. Es el Lovecraft a plena potencia, cuando todo lo que le hace escribir le hierve en la cabeza. Creo que escribió ese relato en plena ansiedad, sintiéndose inmigrante en su propia tierra. No entendía la inmigración: “Inglaterra para los ingleses y esto es una colonia, punto pelota”. Aunque su racismo se ha ocultado a menudo en sus biografías modernas, cuando hablaba de los negros decía animaladas que hoy serían perseguibles por lo penal. En este relato lo vemos peor que nunca, tratando el miedo de una manera más profunda y personal. Por eso me quedo con este, que casi nunca lo verás en un canon de Lovecraft (casi todos citan ‘La sombra sobre Innsmouth’ o ‘El caso de Charles Dexter Ward’). Yo prefiero al Lovecraft enfermo.
LCDE. Has tratado el tema de la ecología en tu obra. ¿Qué te atrae sobre el tema, que podríamos considerar prácticamente pre-crisis, ya que ahora durante la crisis a menudo se tratan temas puramente socio-económicos?
Lo que está pasando es que se funden los cascos polares y hay una gran extinción (la biodiversidad se contrae como no se había contraído en cientos de años), hemos alterado los ciclos del fosfato, el nitrógeno o el carbono… Estamos agotando los recursos fósiles, el uranio, el cobre (no hay suficiente para electrizar de manera eficiente toda la China rural, por ejemplo). Es probable que en los próximos años (es decir, en nuestra generación o la siguiente) la alteración climática o la sedificación de los mares nos acaben jugando una mala pasada, a escala global y de manera irreversible. Una vez tomemos conciencia de que el mundo es finito veremos que lo hemos dañado de modo irresoluble. Esa será la gran castaña que nos daremos. Por eso cuando hablo sobre el pico del petróleo en sitios como La Sagrada Família en Barcelona [en referencia a un ciclo de charlas sobre distopías en la Biblioteca La Sagrada Família de Barcelona], o cuando voy a eco-aldeas o a casales populares con un discurso de “¡Arrepentíos, el fin se acerca!”, es un poco por proselitismo. Empujo más la promoción de ‘Mañana todavía’ que de algunas de mis otras novelas, porque tengo el convencimiento profundo de que la situación ha rebasado varios puntos de no retorno y me da miedo que no hayamos frenado a tiempo.
Intento cambiar el mundo desde mi situación, así que me vale con llegar a unos pocos miles de personas y que tomen conciencia de una serie de problemas que nos afectan a todos. Tendríamos que pensar en cada decisión que tomamos. Hablábamos de mercados, pero es que los mercados somos nosotros: votamos cada vez que escogemos una marca u otra, tomando decisiones que alteran el curso de la historia. Y esto te lo dice alguien que va con una mochila Nike hecha en China. Es muy importante que la gente tome conciencia del mundo sin que sea a través del telediario o canales tradicionales. A veces, es a través del entretenimiento que más llegas a colectivos muy alienados. Cuando hay una sobreoferta apabullante de entretenimiento y escapismo como la que tenemos, si Mahoma no va a la montaña…
Somos los novelistas los que tenemos que acercarnos a la gente y avisar “Ojo, esto se nos puede haber ido de las manos”. Hay cierta moda de la novela ecológica en Estados Unidos (Bacigalupi, por ejemplo) y en castellano tenemos a Carlos Sisí con ‘La hora del mar’. La ciencia ficción siempre había abordado los problemas de su época y ahora hemos dejado de ver la space opera como futuro inmediato, hemos dejado de soñar con colonizar las estrellas para entender que primero hemos de cuidar el sitio en el que estamos. Además, este tema se está instalando en una cultura del miedo en la calle que, a un tío como yo, que ha trabajado con literatura de terror, le tira. Esta es mi apuesta, que además de un fondo sociopolítico tiene un interés de ética social.
Como autor, me considero tan cronista de mi época como un periodista. En mi última novela me fijo en el modo de vida de los chavales que están en la calle en el tercer mundo, porque en España tenemos una pobreza infantil del 25%, uno de cada cuatro niños no está comiendo bien. En Egipto no hay la hambruna que hay en Sudán, pero sí unos indicios de miseria que hay que considerar. En Estados Unidos, aunque proyecten una gran imagen de éxito, hay cincuenta millones de personas comiendo de la beneficencia. Creo que hay que trabajar más el discurso de la catástrofe estructural, porque es lo que nos ha tocado. Yo no me echo al monte como el protagonista de ‘Cenital’, sigo viviendo en mi ciudad y sigo siendo un ingeniero en activo. No puedo vivir como un Robinson porque, francamente, todavía nos queda tiempo. Si el tiempo que nos queda lo invertimos en plantearnos las cosas quizás tenemos una oportunidad.
Emilio Bueso en la presentación de ‘Esta noche arderá el cielo’ (fotografía de los organizadores)
LCDE. En la presentación de ‘Mañana todavía’ se mencionó que algunas historias eran embriones de novela. ¿Te has planteado seguir en la ambientación de “Al garete”?
En realidad no. ‘Mañana todavía’ es una recopilación de encargos y yo tenía “Al garete” como relato suelto. Con ‘Cenital’ decidí mantener fuera el cambio climático porque complicaba muchísimo la visión de un futuro inmediato en el que, además de acabarse los combustibles, la Tierra nos envió un aviso. Saqué el cambio climático de la ecuación de los problemas a corto plazo, pero tenía la inquietud y las ganas de trabajar el tema y decidí que lo dejaría para otro momento. Al explorarlo vi que tenía para un relato y poco más. Cuando Ricard Ruíz Garzón me comentó lo de ‘Mañana todavía’ se lo envié antes de aceptar. Fue inusual, como tener pescado el pez que buscaban antes de que me lo pidieran. No me veo haciendo una novela entera sobre el cambio climático porque sé poco sobre geodinámica meteorológica y dinámica medioambiental a ese nivel, ya es bastante aventurado escribir sobre el pico del petróleo. No lo veo como embrión de novela.
Tengo una novela en ciernes sobre el crash bancario socioeconómico, de divisas, mercados y fondos de inversión. Eso me da para hacer una novela, mientras que el cambio climático es demasiado aventurado y está demasiado manido. Hacer un ‘Waterworld’ en un relato tira, pero no en una novela. Además, para hacer una novela necesito mucha documentación y la condenso bastante. Intento dárselo al lector muy trillado y el cambio climático es muy complejo. Con ‘Mañana todavía’ está pasando algo un poco raro, a la gente le interesa bastante la visión multidisciplinar que tienen los autores del futuro inmediato a corto plazo. Funciona contra todo pronóstico, porque no se suelen vender los libros de relatos.
Susana Vallejo, Emilio Bueso, Ricard Ruíz Garzón y Rodolfo Martínez durante la presentación de ‘Mañana todavía’
LCDE. Ya has publicado con varias editoriales, más o menos de género. Aunque cuesta elegir si se quiere más a un padre o a una madre, ¿cómo ves a nivel ventajas de edición y de distribución tus diferentes experiencias?
Es un problemón. Piensa que llegué ayer y presentaba una novela de Salto de Página y por la noche tenía un evento de Los hijos de Mary Shelley (el libro lo publica Imagine ediciones). Hoy presentaba ‘Mañana todavía’ con Random House Mondadori, luego con Dolmen presentaba la novela ‘Cabeza de ciervo’ de Francisco Miguel Espinosa (que es mi padawan y está como una regadera, pero hace algo diferente, hace Grindhouse). Luego vuelvo con Los hijos de Mary Shelley y después me he marchado a presentar mi última novela con Valdemar. Con eso llegan problemas serios, como quién paga mi viaje a Avilés. ¿Qué hago, crowdfunding entre editores u os paso la gorra? (Ríe) A veces puede haber tensiones. Tengo la suerte de que Rafael Díaz Santander y Pablo Mazo, de Valdemar y Salto de Página respectivamente, se llevan estupendamente. Pero en Random House son muchas personas y es una corporación internacional, Fernando Marías es él y sus patrocinadores… Es complicado. Si me preguntas cómo lo consigo: a veces no lo consigo y he dejado de hacer algunas cosas por ello. Según la distribuidora te dicen que mejor no sacar otro libro antes de un año, que podría marear a comerciales y libreros. Te dicen cosas como: “Por favor, esto no nos lo hagas… Y, si lo haces, espérate un tiempo”, “No te salgas del redil, porque esperamos que muestres una trayectoria coherente y que no nos quede raro un libro en nuestro catálogo” o “Si sacas esto con ellos, tienes que sacar esto otro con nosotros.” Todo depende de si sabes manejar a la gente, si tienes tiempo y guía, ya que es complicado. Daría como para que lo llevara un agente pero, aunque un agente para foreign rights sí que me vendría de perlas, para el mercado nacional nadie va a llevar mejor unas negociaciones que prefiero llevar yo. Lo más cómodo es tener a una sola persona llevándote las riendas de lo editorial, porque irte con la competencia puede ser un problema. Los conflictos de intereses ocurren y los hay más feos y más resolubles. Imagínate si fuera como otros autores que van de multinacional en multinacional. Tengo la suerte de trabajar con independientes y con especialistas del género y eso me permite tener cierto control y trato directo con los editores. Puedo llamarlos a casa o al móvil. Si tuviera que llamar a un sitio donde me ponen música y me tienen que pasar a un comité, en cambio…
LCDE. Fue sorprendente la rapidez con la que en LEKTU aparecieron tus libros ‘Esquivando el sueño’ y ‘Noche cerrada’.
La rapidez viene de que controlo esos dos títulos. La editorial de ‘Noche cerrada’ quebró y no puedo llevar el libro a otra editorial, pero pude gestionarlo con Amazon y LEKTU. ‘Esquivando el sueño’ es una antología de relatos, que también gestiono yo. Subirlo fue un momento. Si yo gestiono los derechos en un momento se monta un canal de distribución. Si lo hace Pablo, ha de llamar a Méjico. Valdemar tiene que reunir a la junta de socios. Si es Random House… ¡Madre mía, una asamblea en Bruselas! Las decisiones de empresa y las cosas de palacio van despacio. Creo que cuando expiren los derechos de mis novelas podré gestionar yo los e-books descatalogados. Antes de que me lo preguntes, aunque haya publicado una editorial, que muevas un texto que ha vuelto a ti se parece a la autoedición. Al editar tú mismo te llevas todos los royalties, pero al no tener el respaldo promocional de un grupo editorial las ventas son más moderadas y al tratarse de libros antiguos la gente no tiene tanto interés como por los nuevos. Me sigue gustando ‘Noche cerrada’, pero menos que lo que hago ahora. Para los editores, el e-book deja poco margen y es complicado de gestionar, mientras que a nivel personal se puede dinamizar y priorizar el contacto directo con los lectores.
LCDE. Precisamente te iba a preguntar cómo ves la coexistencia entre papel y digital.
Lo digital deja poco margen. Cuando El Mundo montó su portal de pago, lo quitó al poco y Pedro J. salió diciendo que en España no había una cultura de consumo de ficheros. Lo cierto es que se venden e-books, pero poquito y a un euro o dos. Lo que más he vendido ha sido ‘Cenital’ y ‘Diástole’ en promos de Kindle Flash. Amazon se dedica a spamear a sus clientes y, si un día estás de oferta, en la tablet puede aparecer tu novela. Pero Amazon se cobra estas promociones y, como el precio es un euro o dos, te acaba pidiendo un royalty del 30%, que es lo que le entra al sello. Al sello le quedan centimillos a repartir y a mí por un e-book barato me entran 4 o 5 céntimos, con suerte 10. Van a tener que buscarse la vida porque, para que me paguen eso, quizás prefiero que me pirateen. Es un problema: si de lo mío tienen que vivir Amazon y el sello, cada uno con sus costes, y a mí me llegan unos céntimos, prefiero ponerlo en LEKTU como pago social y que les den a todos. Si no espabilan, acabará pasando. Si no tengo nada que perder, no voy a jugar. Por eso mis dos últimas novelas no han salido en e-book: no es que no vea negocio, es que lo veo para todo el mundo menos para mí. No me enfado porque la gente piratee mis libros, pero tengo que escoger entre eso o ver a la industria repartiéndose el PVP mientras a mí me llega un importe ridículo. Y si tuviera que elegir no sé qué pasaría. Los lectores no quieren que los increpe y sé que se leen lo que escribo cuando piratean. Y sí, es bonito cuando en Facebook o por correo te tiran flores. Pero ayer en la presentación de ‘Esta noche arderá el cielo’ lo comenté: encuentras gente a la que han desahuciado o que vive en Lima y no tienen canal de distribución. No puedes pedirles que no pirateen, aún gracias que te leen. En otros casos, piratean mi libro para luego bajarse aplicaciones del teléfono que les durarán un par de horas, por las que pagan dos y tres euros. Aunque la gente ha entendido que, igual que con la música o las pelis, los libros se descargan, yo no puedo dar conciertos. Anoche en el cementerio leí un relato hecho adrede para ser leído en el cementerio, con una puesta en escena especial y un lenguaje hecho para funcionar a viva voz. Era como dar un bolo: micro en mano y público. Por algo así, en Alemania la gente paga entrada. Aquí si cobras entrada no viene nadie a verme. No hay cultura de autor como espectáculo, el escritor no es una persona mediática. A no ser que se acueste con un torero, un escritor lo tiene chungo para acabar saliendo en programas de televisión. Por eso no tenemos una vía de negocio posible a corto plazo, ni en la industria profesional que se está colapsando, ni en la digital que no acaba de despegar. Tengo familia, una vida bastante completa y soy un ingeniero en activo, por eso a menudo amenazo severamente. Porque puede que a mí esto no me rente nunca. O salgo al mercado exterior, que es algo imposible, porque te piden que vendas en tu país más que Stephen King. “¿Para qué voy a traducir a este tío, si tengo uno directamente en inglés que me vende más que él en su casa?”, dicen. Está todo tan feo que quizás un tío como yo debería dedicarse a otra cosa. Si ves que esto no llega a ninguna parte, puede acabar con que no se haga literatura. Mejor dicho, que la próxima literatura que os guste ya no se haga teniéndoos en cuenta a los lectores. ¿Qué valor tiene un lector que en nada valora lo que lee? Que te presten atención se ve como un privilegio, pero cuando llevas cinco novelas con tu nombre en la portada tu ego ya no necesita que te saluden por la calle. Lo que necesita es que tu esfuerzo tenga algún resultado.
LCDE. Escribes a menudo variando entre puntos de vista muy diferentes, con un estilo coral. ¿Prefieres diversificar voces o tener tu propia voz “insertada” en tus novelas?
‘Diástole’ y ‘Noche cerrada’ están escritas en primera persona y a partir de ahí me he ido a un narrador omnisciente. Centrar la historia en una persona termina haciendo que únicamente consigas trabajar desde su interior y, aunque puedas meterte en su cabeza, hay una limitación importante. He descubierto que puedo hacer cosas más chulas si muevo la cámara con total libertad y puedo decirte lo que hay en la cabeza de cada personaje porque soy un narrador omnisciente. Por eso me puse a trabajar en un tipo de narrador que no centra el foco nunca, aunque de fondo siempre hay un protagonista: en ‘Cenital’ era Destral, en ‘Esta noche arderá el cielo’ tienes a Mac y en ‘Extraños eones’ supongo que sería Benipé, aunque tampoco es que sea demasiado central, es una novela más coral. No reniego completamente de la introspección, también tiene su valor. Narrador en primera persona y narrador omnisciente son técnicas distintas y cada trabajo pide algo distinto. La próxima quizás esté hecha en primera persona. Me ha dado por la novela coral, pero no me voy a quedar apalancado aquí: últimamente hago eso, pero cambiará.
LCDE. Mencionas los movimientos de cámara. ¿Se te ha acercado alguien para adaptar tu trabajo a algún tipo de transmedia, pasando correctamente a formato audiovisual la carga reflexiva de tus novelas?
Con un director creativo no sería tan difícil de adaptar, porque se cogería licencias hasta darle a la historia la forma que considere atractiva. Hace poco alguien me dijo de hacer un tráiler con ‘Cenital’. No lo veíamos y al final tampoco salió. Me han puesto ofertas y propuestas en la mesa, pero no me han dicho “queremos hacer esto así”. Hay gente que se lo plantea, pero luego no sale. Creo que les tira de espaldas la complejidad a nivel lingüístico, de registro o línea de trabajo, o a nivel de estructura, porque es complicado de contar si tuvieras que cambiarle el formato. Tal como está la industria transmedia en España, en especial la multimedia y de audiovisuales, es complicado trabajar con un tío como yo. Por ejemplo, Garduño con ‘Y pese a todo’ prácticamente escribe un guión de cine. Si escribes con un estilo muy visual y mueves la cámara, prácticamente se lo estás dando hecho al productor y eso es más accesible.
LCDE. Esta mañana mencionabas a Palahniuk como influencia y compartís ciertos rasgos de estilo (frases cortas y contundentes, lenguaje duro e introspección). En su caso, sus obras han sido muy adaptadas.
Sí, pero a él se le acerca una industria que está acostumbrada a salir a buscar la historia. Con ‘El club de la lucha’ ves que, cuando ha hecho falta, han cambiado la historia para hacer justicia al formato. La industria local prefiere productos más acabados, de adaptación linear inmediata. Tenemos algún director más creativo que se apropia de la historia, pero tampoco está grabando género. Algo hay.
LCDE. ¿Directores de Sitges?
En Sitges lo que vemos a menudo son cortometrajes independientes, con un presupuesto bajo y mucho riesgo. Me gustaría que pillara mi trabajo alguien como Nacho Cerdà, que ha hecho cosas chulas y tiene ideas propias. A veces la editorial puede enviar un libro tuyo a realizadores. Por ejemplo, Guillermo del Toro tiene un piso en Madrid y pidió a Valdemar toda la colección Diógenes. Pero el director ha de verlo claro y lo que yo he escrito no es ‘Pacific Rim’. Hay otros factores más interesantes para la industria del cine que Emilio Bueso. Estoy más interesado en que me traduzcan. No haría nada pensando en el cine, soy un escritor y trabajo el lenguaje. Para mí todo se basa en la expresión oral. Veo que Fran Espinosa y Ángel Luis Sucasas trabajan pensando en la industria de los videojuegos y luego está Ismael, que quiere que lo lleven al cine. Los veo y digo: “tú no estás en esto”. Dame papel o un Kindle. Si tengo tiempo libre veo un par de pelis al día y soy un flipado del cine, pero yo me quitaría de en medio, no querría ni ver el guión. “Yo ya he escrito lo mío, ahora si queréis trabajar con mis ideas no me pongáis por ahí, porque no es mi oficio”. Hay grandes nombres en el cine de Estados Unidos pero, si no me han traducido, eso es ya soñar despierto.
LCDE. Si solo tuvieras una oportunidad, ¿qué novela tuya te gustaría ver traducida?
Hemos estado a punto de vender en Frankfurt ‘Cenital’, porque a los alemanes les atraía la idea de que los españoles habláramos de nuestra crisis en términos apocalípticos. ‘Diástole’ tiene posibilidades en países como Francia, porque allí las historias de vampiros pegan fuerte y porque sucede en Toulouse. Ha habido editores interesados, pero quieren ver cifras de ventas. Si un tío en España vende 3.000 copias, países como Francia o Alemania pierden el interés y no pueden justificar ante un comité de empresa la traducción de alguien que solo viene avalado por los cuatro gatos que leen esto en su país. Mi público me hace sentir orgulloso, pero no es aval para que me traduzcan. Algunos están traduciendo capítulos de mis novelas y enviándolos a grandes editores como para decir “¡mira cómo escribe este tío!”. Pero si ven mis números no se interesarán, es una barrera importante y tienen que rendirse a los números: por delante de los cazatalentos están los gestores de cuentas. Ahora hay gente intentando moverse por las ferias y hay gente que dice que quizás deberíamos vender la idea de que nosotros tendríamos más éxito fuera que aquí. Aquí vendemos poco porque nuestro mercado tiene poco desarrollo, sin una cultura de consumo de ficheros o un canal de distribución que se tome en serio lo que hacemos. Hay varios festivales, pero algunos están centrados en la novela negra, otros no tienen público ni medios… Tenemos muchos eventos, pero lo que se ha podido hacer con Avilés me deja flipando. Ahora empieza a producirse el efecto feria entorno al fantástico, algo que no había antes. Se pueden abrir caminos. Pero quizás la única manera de vender derechos fuera es colocar la idea de que estamos criando peces grandes en un acuario pequeño.
Una vez más, quisiéramos agradecer a los organizadores del Celsius 232 su colaboración para poder organizar esta entrevista, así como a los autores entrevistados, que nos dieron grandes respuestas y más de una reflexión interesante.
Si hay una película que destaca como una de las obras cumbre de la ciencia ficción esa es “2001: Una odisea del espacio“. De este largometraje y de su secuela hablaré en este artículo.
– 2001: Una odisea del espacio:
En 1968, Stanley Kubrick (el famoso director de películas como “El resplandor” o “La naranja mecánica”), se basó en el guión de una novela de Arthur C. Clarke para estrenar esta película en la gran pantalla (cuando el siglo XXI se veía como algo muy lejano). Aunque, en sus dos primeros pases privados, la crítica la destrozó duramente, la cosa cambió cuando el film llegó a las salas comerciales, que encontró entre los espectadores veinteañeros a su mayor número de fans.
El largometraje nos traslada en un viaje evolutivo desde el pasado de nuestros más primitivos ancestros hasta un futuro donde las máquinas son mejores que las personas, porque no tienen experiencias personales que las limiten, aunque atesoran todas las que puedan registrar. En la fase final, vemos al protagonista transformarse en un ser de pura energía, en comunicación telepática con todo el universo y dominio total sobre cualquier materia. Estos dos factores sumados a la presencia de los enigmáticos monolitos son los puntales más importantes sobre los que se sostiene el film.
Uno de los datos más curiosos de la película es que el aspecto visual tiene mayor peso que los actores, motivo por el que Kubrick optó por intérpretes poco conocidos, ya que los de renombre, al conocer el proyecto, se limitaban a poner cara rara y declinar cortésmente la oferta. Finalmente, Keir Dullea, que tampoco se sentía demasiado convencido, se hizo con el papel protagonista, como el astronauta David Bowman, mientras que Gary Lockwood dio vida a su compañero Frank Poole. Como detalle, cabe destacar que la niña Floyd es la propia hija de Kubrick, aunque nunca se supo si fue elegida por ahorro de dinero o por la cercanía. Sin embargo, el personaje que más llama la atención del espectador es el único que no es humano, ya que se trata del ordenador de la nave Discovery: HAL 9000, acrónimo en inglés de HeuristicallyProgrammedAlgorithmicComputer (Computador algorítmico heuristícamente programado), al que el canadiense Douglas Rain le prestó la voz en la versión original.
Guste o no la película, nadie puede negar que, además de los espectaculares efectos especiales, su banda sonora es magistral. Kubrick no quería que un simple compositor se encargara de ello, por muy buen trabajo que hiciera, así que, finalmente eligió la música del austríaco Johann Strauss, lo que provocó el enfado de Alex North, al que Stanley había contratado para componer unos temas que no se oyen en ningún momento.
Uno de los puntos más negativos del film, de casi dos horas y media de duración, es el abuso de los fundidos en negro, que pueden llegar a resultar cansinos en una película de desarrollo tan lento.
Marvel Cómics sacó una colección de ocho números claramente inspirada en la película, aunque no directamente relacionada con ella.
– 2010: Odisea 2:
Secuela de la película anterior también basada en una novela de Arthur C. Clarke, rodada en 1984, aunque dentro del film sólo han transcurrido nueve años. En esta ocasión, la dirección corre a cargo de Peter Hyams y el papel protagonista recae en Roy Scheider, como el doctor Floyd. Sin embargo, volvemos a ver varios elementos de la precuela como, por ejemplo, la nave Discovery o los personajes de David Bowman y HAL 9000, interpretados por los mismos actores que en la película anterior, aunque con una participación bastante menor.
El cambio de director es bastante notorio, ya que esta película, además de no llegar a las dos horas de duración, está más centrada en los personajes y menos en el aspecto visual, aunque Peter Hyams debió pensar, lógicamente, que la música de Johann Strauss encajaba perfectamente en el film. De ahí, que también podamos disfrutar de la misma banda sonora que en “2001: Una odisea del espacio“.
En esta ocasión, con el siglo XXI mucho más cerca, es curioso que eligieran que la acción transcurriera en el año 2010 y no en otro mucho más lejano. Actualmente, aunque podemos seguir disfrutando de estas películas, somos muy conscientes de que nadie ha llegado a construir ordenadores tan inteligentes y autónomos como HAL 9000, ni naves como la Discovery, capaces de llevarnos a destinos tan lejanos como Júpiter.
Dado que la colección de Marvel Cómics era una libre adaptación de la primera película, es comprensible que esta secuela deje a esos tebeos fuera de la continuidad.
Aunque Arthur C. Clarke escribió las novelas “2061: Odisea 3” y “3001: Odisea final”, no se han hecho versiones cinematográficas de estos libros. Tom Hanks afirmó estar interesado en rodarlas, siempre y cuando consiguiera recupear a Keir Dullea y a Douglas Rain, pero aquello no prosperó.
Pese a su complejidad argumental, estas películas están consideradas como obras de culto, que es uno de los motivos por el cual nunca se ha intentado rodar una nueva versión, ya que los fans incondicionales se encargarían de hacer una crítica destructiva con sólo oír el rumor de que alguien lo intentara.
Tres visiones de la literatura japonesa reunidas en una antología, una historia de misterio escrita por “el Neil Gaiman japonés” y una comedia llena de crítica a la sociedad actual que ha vendido más de un millón de ejemplares en Japón. Estas son las novedades veraniegas de la editorial Quaterni para pasar un verano diferente.
Acércate a un país plagado de mitos y leyendas ancestrales, de la mano de 3 de los mejores escritores de la literatura asiática de todos los tiempos…
Japón, primera mitad del siglo XX, roto el aislacionismo el país se está militarizando y transformándose en una potencia emergente en Asia. En su interior, pese a los recelos de los poderes conservadores, el gobierno de Meiji está gestando los primeros intentos de establecer una democracia moderna.
En medio de esta convulsa sociedad, surgen tres de los mejores escritores del Japón contemporáneo: Ryūnosuke Akutagawa, Kenji Miyazawa y Osamu Dazai, quienes a pesar de su temprana muerte, dejaron un legado insuperable en la literatura japonesa.
En esta antología, lectura imprescindible para todo aquel que quiera disfrutar de la prosa exquisita de tres de los mejores escritores de la literatura asiática de todos los tiempos, disfrutaremos de una selección de relatos que nos arrastrarán a un país plagado de mitos y leyendas ancestrales, un remoto lugar en el que misterio y realidad van de la mano.
Uno de los mejores misterios psicológicos de los últimos tiempos…
Ubume, 産女: fantasma japonés con forma de mujer pájaro que surge de la sepultura de las embarazadas que mueren en el parto.
Verano de 1952, Tōkyō, el periodista Sekiguchi Tatsumi decide consultar con su amigo, el librero Chūzenji Akihiko, un extraño rumor sobre la familia Kuonji: «¿Es posible que una mujer esté embarazada durante veinte meses?».
Kyōgokudō, apodo que recibe por su librería, es un investigador de fenómenos paranormales que no cree en fantasmas. Sin embargo, en este caso hay un misterio adicional y es que el marido de la embarazada desapareció en una habitación cerrada al poco tiempo de quedarse ella encinta.
Con la ayuda de sus amigos, el detective Enokidu, el valiente policía Kiba y el lógico y racional Kyōgokudō, Sekiguchi se verá envuelto en un misterio mucho más complejo y perturbador de lo que inicialmente parecía.
Una comedia mordaz, una sarcástica burla a la sociedad en la que vivimos…
«No voy a preguntarle por las razones de su estrés. No voy a estrujarme los sesos para encontrarle una solución. Últimamente hay muchos programas en televisión donde un psicólogo escucha los problemas de los pacientes y les da ánimos, ¿verdad? Pues esas cosas no sirven para nada».
Con esa filosofía, Ichiro Irabu, el psiquiatra más excéntrico del Hospital General Irabu, hará frente a una serie de pacientes con diversos problemas psicológicos, que nos hará preguntarnos quién de todos es el más cuerdo: si ellos o él mismo.
Hace un par de meses, os anunciamos el título provisional de la sexta película de Resident Evil, con W.S. Anderson como director de la misma y su mujer Milla Jovovich como protagonista, a saber, ‘Resident Evil: The Final Chapter‘. Aunque no tenía fecha de estreno oficial, sí se preveía que podría estar para el año 2015. Sin embargo, recientemente Milla Jovovich ha anunciado mediante su Facebook que el estreno de la película se iba a retrasar debido a su embarazo, tal como os muestro a continuación.
En síntesis, lo que cuenta es que en principio lo que iba a contar a sus fans era lo ilusionada que estaba por su vuelo a Ciudad del Cabo en Sudáfrica para comenzar a rodar el sexto film de Resident Evil. Pero su marido Paul y ella descubrieron que están esperando un nuevo bebé (el segundo). Por tanto, tras mucho discutirlo, han decidido posponer la producción de la película hasta después del nacimiento del bebé, pues su embarazo y la matanza de zombis, no sería una buena combinación.
Por tanto, en vista de que les gustaría realizar la mejor película posible y en su condición iba a resultarles complicado, han decidido posponerlo.
Así que, lo más probable es que el film que cierre la saga, no llegue hasta el año 2016.
Tanta expectación no ha podido pasar desapercibida para Marvel Studios, tal como se desprende de las declaraciones que ha realizado Kevin Feige en una entrevista para IGN, de la cual, os mostramos una pequeña parte a continuación.
Es indudable que Feige se muestra interesado en anunciar dichas películas. Cuando fue preguntado en esta misma entrevista sobre llevar a los personaje de Pantera Negra y Capitana Marvel a la gran pantalla en solitario, su respuesta fue: “Totalmente”. Tras esto comentó:
¿Debería anunciarlas? No, no las estoy anunciando. Pero ambos personajes nos gustan y ya se ha hecho trabajo de desarrollo y se sigue haciendo. Y la verdad, que el público me preguntan más por estos personajes que por ‘Iron Man 4’, más que por ‘Vengadores 3’. Y pienso que esto marca la diferencia. Creo que es algo a lo que hemos de prestar atención.
Después Kevin Feige pasó a explicar que tienen un plan y las distintas opiniones no causarían que se desviaran de dicho plan, Sin embargo, añadió:
Pero en este particular, creo que estos comentarios son una corriente generalizada. Y creo que sí… creo que esto significa algo sustancial.
Por tanto, si a Kevin Feige le gusta la idea de ver a Pantera Negra y la Capitana Marvel en la gran pantalla en solitario, es posible que acabe haciendo caso del clamor popular y acabe haciéndose realidad.
Si el viernes os contábamos que Eddie Izzard, Noah Tyler y Olesya Rulin se incorporaban a la serie que prepara Sony adaptando “Powers” de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming, hoy podemos contaros que ya tenemos al protagonista y una de las superheroínas principales.
Según cuentan en Variety, el sudafricano Sharlto Copley será quien dé vida a Christian Walker. Es una elección de cásting arriesgada, al igual que pasó cuando supimos que Susan Heyward interpretaría a su compañera Deena Pilgrim, ya que su físico tiene poco que ver con lo representado en las viñetas. De lo que no hay duda es de la calidad interpretativa de Copley, que ha sido capaz de meterse en el pellejo de personajes tan dispares como el funcionario de inmigración Wikus Van Der Merwe en “Distrito 9“, el piloto chalado Murdock de “El equipo A“, o el despiadado Kruger de “Elysium“. Incluso este año lo hemos tenido portando brevemente la corona en “Maléfica“. Por eso confiamos que será capaz de convencernos como Christian Walker, el detective del departamento de policía encargado de crímenes relacionados con “poderes”, cuya descripción por parte de Sony dice que es “un personaje apuesto y carismático, con un toque oscuro y violento en su superficie, pero un alto sentido de la integridad. Walker tiene el aire disoluto de una antigua estrella de rock en el cuerpo de un levantador de pesas. Hace tiempo Walker era uno de los “poderes” pero perdió sus habilidades especiales en una batalla contra un asesino de masas superhumano. El héroe desaparecido ahora usa su experiencia para investigar los crímenes en la comunidad de seres superpoderosos.“
La tejana Michelle Forbes será la encargada de interpretar a Retro Girl: “la superestrella indiscutible entre todos los “poderes”. Un icono de la justicia, la generosidad y la visión para los negocios, tiene una imagen fría y dura, pero en su interior arde apasionadamente. Su voluntad de arriesgarse por el bien de los demás es solo comparable a su capacidad de gestionar su marca personal a nivel mundial“. A esta actriz la hemos visto principalmente en producciones de ciencia ficción y fantasía como “Star Trek: la nueva generación“, “True Blood“, “Orphan Black“, “Galáctica: estrella de combate” y próximamente aparecerá en “Los Juegos del Hambre: Sinsajo (parte 1)“. Algunas fuentes incluso la nombran como parte de la segunda temporada de “True Detective“. También ha puesto su voz a personajes de videojuegos como “Half Life 2“, “Las Crónicas de Riddick: asalto en Dark Athena” o “DC Universe Online” donde doblaba a Circe.
[note]La serie, que contará con episodios de una hora de duración, está siendo escrita por Charlie Huston, que ejercerá de showrunner junto a Remi Aubuchon (quien también lo fue de la serie “Falling Skies“). En ella seguiremos los casos investigados por los detectives Christian Walker (el antiguo superhéroe Diamond ahora sin poderes) y Deena Pilgrim (la novata deslenguada pero muy intuitiva) en un mundo donde los superhéroes existen y son algo común. La pareja pertenece al departamento de homicidios relacionados con poderes, y otros personajes habituales son Retro Girl (una superheroína con la que Walker se relacionó en el pasado), el capitán Cross (el jefe del departamento de policía), el detective Kutter (algo bocazas pero buen investigador), Triphammer (la versión de Iron Man en el universo Powers) o Zora (una superheroína de extremada longevidad que llegó a estar prometida con Walker).
El reparto está formado por Sharlto Copley (Christian Walker), Susan Heyward (Deena Pilgrim), Michelle Forbes (Retro Girl), Adam Godley (el capitán Cross), Max Fowler (Krispin Stockley, el hijo del fallecido compañero de Walker), Eddie Izzard, Noah Tyler y Olesya Rulin. Los dos primeros episodios estarán dirigidos por David Slade, y su estreno en EEUU está previsto para diciembre de 2014.[/note]
La verdad es que todos lo sabíamos o al menos, intuíamos que el papel de DC que va a interpretar ‘Dwayne Johnson‘ estaba entre Shazam y Black Adam. Sí es verdad que hace mucho tiempo se especuló con otros personajes como Linterna Verde, pero más tarde realizó unas declaraciones en las que la cosa se acotaría más sonando ya el nombre de Black Adam (junto al de Lobo). Finalmente, sus últimos comentarios, dejaron claro que no sería Green Lantern y que se aproximaba más a Shazam que a Black Adam.
Esto hacía que algunos se llevaran las manos a la cabeza, no porque no le vieran como Shazam, sino porque posiblemente, pegaría mucho más como Black Adam, pero claro, sus pistas no eran definitivas, por lo que no se sabía a ciencia cierta aún a quién iba a interpretar. Pues bien, seguimos sin saber a quién va a interpretar pero según cuenta USA Today, el mismo Johnson ha confirmado que la cosa está entre dos: Shazam y Black Adam. El problema es que aún no está decidido quién va a ser el personaje elegido pero Johnson comentó que siempre ha sido un fan de los antihéroes y que Black Adam es uno de sus personajes favoritos de DC Comics.
Además, también aseguró que los fans de los cómics no se sentirán decepcionados y mostró su implicación en el proyecto cuando dijo:
Estoy poniendo mi corazón, mi alma y mis huesos en este papel