Por muy espectacular que quede en la pantalla, la armadura de Iron Man no tiene ningún sentido en cuanto a la física se refiere
¿Es posible la armadura de Iron Man en la vida real?
En lugar de recibir rayos gamma o nacer como un dios nórdico, el industrial y científico Tony Stark obtuvo sus superpoderes gracias a su talento como ingeniero. Pero, ¿hasta qué punto es realista el increíble traje de Stark? Lamentablemente, casi todas las características de la armadura de Iron Man, con una importante excepción, no se podrán hacer realidad en un futuro próximo.
Esto puede resultar sorprendente, pero las películas de superhéroes tienden a tomarse ciertas libertades con las leyes de la física. En el caso de Iron Man, aunque, como decíamos, algunos aspectos del traje son factibles, otros se saltan las reglas de la ciencia o las rompen por completo. Sinceramente, seguiríamos disfrutando de las películas de Marvel incluso si el traje de Tony Stark empezara a lanzar hechizos mágicos, pero al igual que Iron Man no puede dejar de hacer retoques en sus armaduras, no podemos ignorar los fallos en su ciencia.
¿Qué leyes de la física rompen las armaduras de Iron Man?
Protección contra golpes y aceleración
A menos que haya utilizado algún tipo de material avanzado para absorber los impactos en el traje del que nunca habla, debería tener muchos más huesos rotos y conmociones cerebrales de los que se muestran en las pantallas. Y algunas de esas lesiones serían ciertamente fatales, como cuando se estrella con el Mark 1 en el desierto en la primera Iron Man. Incluso si instalara amortiguadores de choque en sus armaduras posteriores, es imposible que la primera -hecha en una cueva con chatarra- empleara funciones tan avanzadas. Pero hacer que tu héroe muera a los veinte minutos de su primera película no es precisamente un buen guion, así que entendemos por qué han seguido este camino.
Otra cuestión muy distinta es la que atañe a los movimientos bruscos muentras vuela. Cuando estás en un vehículo en movimiento que se detiene de repente, tu cuerpo quiere seguir moviéndose, y sentirás el tirón del cinturón de seguridad mientras tu cuerpo se inclina hacia delante. El tirón del cinturón de seguridad es una versión minimizada de lo que debe experimentar Tony Stark cuando hace esas curvas cerradas en el cielo con el traje de Iron Man.
Una cosa sería si cambiara de dirección lentamente, como un coche en una rotonda, pero la forma en que Tony se desplaza a toda velocidad equivale a la de un coche que se detiene casi instantáneamente, y al milisegundo siguiente sale disparado hacia atrás. Es imposible que Tony Stark sobreviva a las fuerzas G a las que se vería sometido su cuerpo en una situación así. Pero si Iron Man tuviera que encender sus intermitentes y desplazarse lentamente hacia la izquierda cada vez que tuviera que cambiar de dirección en una batalla, las películas serían mucho más lentas y aburridas.
Los problemas del reactor del pecho
El reactor de arco permite a Tony almacenar grandes cantidades de energía en un cilindro del tamaño de un disco de hockey para poder alimentar el traje sin tener que cargar con grandes contenedores de combustible. El calor residual generado por una fuente de energía tan grande mataría a quien llevara el traje. A menos que Tony haya descubierto algún tipo de mecanismo de refrigeración inédito en la física moderna, estaría, como dijo Aldrich Killian en Iron Man 3, “cocinándose en su pequeño traje de tortuga”.
Además, puede parecer un complemento en la superficie del cuerpo de Tony, pero en la primera entrega de Iron Man, vimos que en realidad ocupa una parte importante de su cavidad torácica. Mientras le ayudaba a ajustar el reactor de arco, Pepper Potts fue capaz de introducir toda su mano en el pecho de Tony. Es difícil imaginar cómo un cirujano podría haber reorganizado los órganos internos de Tony para hacer sitio a una pieza de tecnología tan grande.
Quizá el peor de todos sea el nuevo nanotraje visto en las últimas películas de los Vengadores. En ellas se muestra cómo la armadura está completamente contenida en el reactor del pecho de Tony. Con nanotecnología o sin ella, sigue teniendo que obedecer la ley de conservación de la masa. Así que si el traje pesara 140 kilos, entonces Tony carga con 140 kilos de traje en el pecho en todo momento. Ciertamente no parece que sea así.
El traje puede expandirse para crear todo tipo de accesorios y apéndices, y todo ese material tiene que estar contenido en él. No puede salir de la nada. Una armadura que de repente dobla su tamaño gracias al crecimiento de grandes apéndices tiene que perder la mitad de su masa en esos apéndices.
¿Cómo se mantiene volando en horizontal?
En primer lugar, la razón por la que no volamos al trabajo utilizando jets montados en las botas, como hace Iron Man, no tiene nada que ver con la tecnología y sí con la energía. Hoy en día sabemos cómo conseguir empuje y propulsión utilizando mochilas propulsoras personales. El problema es que levantar a una persona adulta a 30 metros de altura aumenta considerablemente su energía potencial, y esa ganancia de energía debe provenir de la energía química almacenada en el jet pack. Lo mismo ocurre con la energía necesaria para desplazarse una vez en el aire. No se puede almacenar suficiente energía para realizar vuelos largos sin que el traje sea demasiado grande.
En segundo lugar, a menudo se representa a Iron Man volando en horizontal, con todos sus cohetes apuntando justo detrás de él. Como este tipo de escenas parecen tan épicas, tendemos a no cuestionarlas (una tendencia en la que se basan muchas películas de superhéroes). Pero cuando lo piensas realmente, te das cuenta de que no está generando ninguna elevación horizontal cuando vuela así. Toda la potencia de su cohete apunta hacia atrás, sin que nada apunte hacia abajo.
Ni siquiera el propio Tony Stark es inmune a los efectos de la gravedad, y por mucha potencia de cohete que genere hacia atrás, necesita dirigir algo de energía hacia la Tierra para contrarrestar la atracción de la gravedad hacia abajo, o perderá altura rápidamente. Una cosa es cuando vuela en línea recta hacia el cielo, entonces tiene sentido que todos sus cohetes apunten hacia atrás. Pero en las películas, cuando Tony vuela en paralelo al suelo, la necesidad de sustentación horizontal parece ser ignorada. A no ser que haya cohetes diminutos e invisibles en la parte inferior del traje que nunca se mencionan, pero “diminutos” e “invisibles” no son realmente el estilo de Tony, así que lo dudamos.
La cuestión de la energía
Ignoraremos cosas como la interfaz de usuario de JARVIS y los superordenadores incorporados, los repulsores, etc. En las películas se establece que la armadura de Iron Man necesita una energía equivalente a 3 gigajulios por segundo, que más tarde aumentó a 12 gigajulios por segundo. Es decir, 12 GW de energía requerida. Esto significa que la energía eléctrica total generada en 178 países no será suficiente para alimentar la armadura de Iron Man.
La armadura de Iron Man funciona con un reactor de arco nuclear, que probablemente utiliza reacciones nucleares para convertir la masa en energía. Dado que la potencia es de 12 GW, el requisito de energía para 1 hora = 43,2 Tera-Joules. Para comparar, la bomba atómica lanzada en Nagasaki produjo 88 TJ, pero pesaba 4.670 Kg. En cambio, el reactor de arco es extremadamente pequeño y ligero. En él, la energía se libera de forma incontrolada. En los reactores nucleares, donde la energía se libera de forma controlada, la cantidad de combustible necesaria es mucho menor. Por lo tanto, teóricamente no es posible producir tanta energía en un reactor pequeño.
Y luego está la cuestión de la fuente de energía. Aunque la mayoría de los físicos sólo sueñan con crear un nuevo elemento, Tony Stark consiguió hacerlo en su laboratorio del sótano en Iron Man 2.
El físico Todd Satogata habló con Popular Mechanics sobre la ciencia de esa película y, aunque algunos aspectos de la escena eran algo realistas, muchas cosas no tenían sentido. Por ejemplo, no vio ningún imán en la habitación (aparentemente, se necesitan imanes grandes), y no entendió la total despreocupación de Tony por exponerse a tanta radiación generada. Además, el nuevo elemento que creó Tony es un poco irreal. “La mayoría de los nuevos elementos que se crean así duran milmillonésimas de segundo antes de desintegrarse”, dijo Satogata, lo que dificultaría que Tony utilizara el elemento para alimentar su reactor de arco.
El rayo repulsor
Aunque hay muchos más detalles de la armadura que desafían las leyes de la física, finalizaremos con una de las características más notables de Iron Man: los rayos repulsores. Como sabe cualquiera que haya estudiado a Isaac Newton en clase de física, “toda acción tiene una reacción igual y opuesta“. Si disparas un cohete en una dirección, comenzará a moverse en la otra. Esto es lo que permite a Iron Man volar, pero también es lo que debería enviarlo catapultado hacia atrás cada vez que dispara esos rayos repulsores de sus manos.
Además, incluso suponiendo que Iron Man pueda convertir cualquier energía almacenada en su traje en luz láser con una eficiencia del 100%, entonces para generar un rayo lo suficientemente potente como para fundir un agujero del tamaño de un puño a través de una placa de acero de media pulgada de grosor (lo que cualquier aficionado a los cómics puede decir que está dentro de las capacidades de Cabeza de Lata) se necesitaría un pulso de energía de más de 2 gigavatios de potencia, mayor que la producción de una central nuclear.